La propuesta para el concurso de la nueva sede de la Delegación Territorial del Gobierno de la Generalitat de Catalunya en Lleida, no consiste únicamente en crear un edificio administrativo, sino en repensar el papel de la arquitectura pública en el siglo XXI: una institución abierta, adaptable y consciente del clima, conectada tanto con la ciudad como con su paisaje.
Una oportunidad para extender el parque de la Seu Vella e introducir la vegetación más profundamente en el tejido urbano. El edificio libera el espacio en planta baja para crear un nuevo parque público, mientras que su planta baja permeable y su gran vestíbulo cívico establecen una relación transparente entre la ciudadanía y la administración pública.
El proyecto se organiza alrededor de un sistema modular flexible que permite infinitas configuraciones espaciales a lo largo del tiempo, garantizando adaptabilidad, eficiencia y sostenibilidad a largo plazo. La fachada prefabricada y modular dota al edificio de un carácter atemporal y cívico, en contraste con la apertura y permeabilidad del parque circundante. Las estrategias climáticas pasivas, la ventilación cruzada, la inercia térmica, los sistemas geotérmicos y las cubiertas verdes trabajan conjuntamente para crear un edificio público de bajas emisiones y alta eficiencia energética.